El brazo del tico (parte i)

 Jorge Delgado

Un caso para el análisis
POR:  Jorge Delgado
Major League Baseball instructor
MLB icon
Especial para fcbeisbol.org
                                                                                           Descargar PDF

En los últimos quince años se ha visto muy disminuida la participación de lanzadores costarricenses en el campeonato local y desde hace muchos años no se ven lanzadores ticos que sobrepasen los 25 años; y no es por falta de jugadores, sino veamos un ejemplo:

Tomemos como referencia los últimos diez años de Juegos Deportivos Nacionales que es el único parámetro que existe para dar seguimiento a las categorías juveniles. Durante este período el promedio de equipos participantes ha sido de diez (incluyendo eliminatoria), si tomamos en cuenta que cada equipo lleva cinco lanzadores nos dará la suma de 50 lanzadores por edición. Como la permanencia de un jugador en juegos nacionales es de cuatro años, entonces tomemos en cuenta un cambio generacional de cada cuatro años o sea que en ocho años se duplica la suma de cincuenta a 100, lo que implica que el número de lanzadores usado en diez años es de 125.
Si hacemos un corte a la recién finalizada primera ronda del campeonato de liga mayor han participado un total de 95  lanzadores, de los cuales en la actualidad solo se encuentran activos 5  costarricenses y con una participación mínima dentro de sus equipos:                                 

 Nombre

 Edad

Entradas lanzadas 

 Equipo

 Bernal Sánchez

 32

 7

 Nacionales

 Roberto Soto E.

 18

 1

 Nacionales

 Rodrigo Herrán

 18

 9

 Nacionales

 Allan Camacho

 20

 25

 Santo Domingo

 Diego Ramírez

 24

 16

 Santo Domingo

 TOTAL

 

 58

 

La cifra es alarmante ya que a pesar de que nuestros números por más margen de error que alguien pueda pensar que tengan, la deserción de lanzadores sigue siendo masiva. Para hacer mas realista este análisis excluimos a los tres lanzadores cubanos recién nacionalizados de los cuales solo uno de ellos tiene lanzado más de 20 entradas. Lo cual tampoco sería un aporte determinante.
De estos cinco lanzadores solo uno sobrepasa los 25 años y cuando hablamos de esta edad no es que sea un parámetro fundamental, sino que tomamos esta edad para poder exponer la problemática existente. Entre los 28 y 30 años el lanzador va tomando su verdadero estado de madurez, de hecho cuando he tenido que dar clínicas para coach en cuanto al picheo siempre les digo que “antes de los 30 años el picher lanza y después de los 30 el picher se divierte”. En las mayores podemos mencionar a lanzadores longevos como Nolan Ryan, Roger Clemmens, Greg Maddux. Y localmente nos acordamos de Farid Dummani, Eugenio “Yuyin” Bars, Juan Martínez, Malik Alemán, Canuto Kennedy, Lamber Foster, solo por citar algunos nacionales que sobrepasaron los 30 años lanzando.
Ahora bien, estos ejemplos y muchos otros que estoy seguro que están viniendo a su mente sobrepasaron la edad de 30 años con sus brazos activos. Y esto nos lleva a preguntarnos ¿Por qué hoy en día eso no sucede? , ¿Qué ha pasado con los lanzadores que han desaparecido de Juegos Nacionales? Y cual seria una solución?  Las respuestas a estas preguntas las trataremos de ir evacuando de acuerdo a teorías que hemos venido escuchando como simples justificaciones a la problemática del retiro de jugadores en edades productivas.

LA TEORÍA  DE LA FALTA DE TIEMPO PARA ENTRENAR

A fines de los años 70’s y en los 80’s que fue cuando como niño y adolescente comencé a ver béisbol, recuerdo ver entrenar a los lanzadores durante las prácticas semanales de medio día y estos realizaban sus rutinas basadas en lanzar del montículo y trotar por un largo tiempo alrededor del campo, desde luego,  empíricamente y sin supervisión. Pero con frecuencia se les escuchaba decir que trotaban casi a diario.
En el pasado los brazos eran más fuertes y resistentes por la simple razón de que los peloteros de niños y adolescentes lanzaban a diario en las famosas mejengas de la calle. Así de simple, no hay un mejor ejercicio para desarrollar el brazo que tirar.
Sacar 20 minutos de tiempo  tres veces por semana y realizar una rutina de trabajo en cualquier parte del día, así sea antes o después de dormir, no es ningún sacrificio para alguien que tomó la determinación de jugar un deporte amateur y destacar. El problema es cuando el trabajo del lanzador se limita únicamente al entrenamiento sabatino.

LA TEORIA DEL ESTUDIO

Algunas de las razones que se han escuchado es que los muchachos deben de abandonar la práctica del béisbol debido a sus estudios universitarios. En los Estados Unidos que es donde se encuentran las universidades más prestigiosas del mundo, con cargas académicas sumamente fuertes y a su vez cuentan con las mejores ligas de deporte amateur de ese país (NCAA), que precisamente es la antesala del profesionalismo, ya que los equipos de Grandes Ligas se nutren de los jugadores universitarios que adquieren en el draft. Sin embargo estos jugadores logran graduarse y a su vez jugar una liga universitaria de alto nivel. En Costa Rica no es la excepción, los jugadores de fútbol de la primera división  muchos han logrado brillantes carreras como jugadores y graduados universitarios. (Eric Lonis, Fausto Gonzáles, José L. López, Alexander Madrigal) además de otras figuras como las hermanas Poll, que nunca dejaron sus estudios a pesar de su preparación para las olimpiadas.
Pero el mejor ejemplo lo tenemos en casa, algunos peloteros nacionales a pesar de haber firmado contratos para profesional como Alexander Flores, Harry Fernández y Alejandro Hueda. A pesar de haberse ausentado algunos años del país por cumplir con sus compromisos aún así lograron graduarse como universitarios y hoy en día son importantes ejecutivos de compañías multinacionales. Como ellos muchos otros casos que pudiéramos citar.
Con los ejemplos anteriores se cae la teoría de que los jóvenes abandonan el béisbol por los estudios, claro está que si se encuentran motivados y con oportunidad para jugar, ellos van hacer el esfuerzo por mantenerse en el juego. Como lo hacen en todo el mundo y todas las disciplinas deportivas. El año pasado un joven jugador estudiante de medicina atribuyó el no haber participado en el campeonato por la excesiva carga de estudio, pero este año está recibiendo oportunidad y solo ha faltado a dos entrenamientos y en nada a afectado sus estudios.

LA TEORIA DE LA FALTA DE UN CAMPEONATO JUVENIL

Se achaca la perdida de jugadores jóvenes a la falta de un campeonato de categoría juvenil, que desde luego ha hecho mucha falta, pero seria una mala justificación por el cual se ha perdido el talento joven de juegos nacionales, sino veamos: Según COPABE la categoría juvenil es de 17 y 18 años y los juegos nacionales son hasta veinte, lo que quiere decir que los jugadores en todos los países del mundo arriban a sus ligas mayores a partir de los 18 años. Ósea que los jugadores que salen de juegos nacionales tendrían que tener dos años de  estar en primera o segunda división y no lo están. ¿Por qué?

LA TEORIA DE LA VIDA NOCTURNA

Otro comentario que se escucha es que los jugadores abandonan el béisbol para entregarse a los placeres de la vida nocturna, nada más erróneo que eso, la juventud por lo general después de los 18 años quieren disfrutar de un ambiente del cual han sido limitados por su minoría de edad. Y lo más normal es que quieran disfrutar de esto, todos hemos pasado por eso, incluso creo que todos sabemos que es llegar a un juego con apenas unas cuantas horas de sueño. Desde luego esto como una excepción y no como hábito. Para un joven el abstenerse de la fiesta del sábado para madrugar por jugar un domingo solo se convierte en sacrificio cuando pasan los fines de semana y este no ve acción o juega solo un par de entradas para que no se  “desmotive”.

LA VERDADERA RAZON

Los lanzadores de juegos nacionales una vez que terminan su ciclo en esta competencia ya no son atractivos para ningún entrenador de primera división y lo peor la mayoría terminan con graves lesiones en sus brazos debido al uso excesivo que se les da ya que lanzan en una semana mas  que durante el resto del año. La falta de oportunidad en primera división es el toque de gracia que reciben para decidir retirarse del juego aduciendo un sinnúmero de excusas. Pero la verdad que para un muchacho joven, pasar nueve horas sentado en la banca de un doble juego es menos atractivo que disfrutar de un domingo con su novia o amigos. 
Otro causante es que los entrenadores no se dedican a desarrollar talento joven y desde luego lo más fácil es echar mano a lanzadores formados, eso tiene su lógica en los campeonato de liga mayor, donde su principal objetivo es ganar; pero aún en las grandes ligas se forma el talento al mismo tiempo que el peso importante de la rotación la tengan los jugadores formados, un ejemplo reciente el cuerpo de lanzadores de los Yankees para esta temporada.

La temporada anterior la Federación atendiendo una iniciativa del suscrito, realizo un proyecto de oportunidad para el talento joven con la creación del equipo Rookies, el cual a pesar de la falta de entrega de algunos jugadores logro proveer de oportunidad a 25 muchachos. Pero al desaparecer tal iniciativa los lanzadores de ese proyecto que subsisten hoy en día , al terminar la primera vuelta del actual campeonato no han lanzado ni la mitad de las entradas que lanzaron el año pasado en la misma parte del campeonato.

 Nombre

 Edad

Entradas lanzadas
2007
 

 Entradas lanzadas
2008

Roberto Soto

18

19

1

Rodrigo Herrán

 18

27

9

 Darson Miguel

19

5

5

Ariel Pino

17

30

17

Alexander Torres

17

9

1

 TOTAL

 

90

33

 Desde luego esta involución experimentada por los lanzadores afecta el rendimiento y su motivación para seguir jugando. De esta manera es que los jóvenes deciden retirarse por la frustración que les causa el no tener oportunidades para desarrollarse. El mejor ejemplo de esto es que los campeonatos de softball se encuentran plagados de estos jóvenes exbeisbolistas que han encontrado el placer de jugar en una liga donde la oportunidad es lo que más existe. Y claro. esto además nos prueba que no es por falta de tiempo que los jugadores abandonan el béisbol.

Muchos de los lanzadores que se han retirado lo han hecho con sus brazos sanos, desde luego limitados por la falta de una preparación adecuada. O por el sobre uso que se les dio en sus inicios en la primera división. 

Falta de una formación adecuada y la carencia de oportunidad son las causantes directas del éxodo masivo de jugadores. En la segunda parte de este artículo analizaremos la perdida de velocidad y resistencia que experimentan los lanzadores en la actualidad y algunas soluciones para evitar tan serio problema.
 

 Descargar Archivo en versión PDF

Sé el primero en comentar en «El brazo del tico (parte i)»

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.


*